50 AÑOS DE DESARROLLO HUMANO EN MARRUECOS

Y PERSPECTIVAS PARA 2025

 

 

Estudio: contexto y finalidades:

 

Su Majestad el Rey Mohammed VI, en su discurso del 20 de agosto de 2003, inauguró un proyecto colectivo y participativo de estudio, reflexión y debate sobre la evaluación retrospectiva del desarrollo humano en Marruecos desde su independencia. El resultado de esta iniciativa esta recogido en un informe titulado “50 años de desarrollo humano en Marruecos y las perspectivas para 2025”. Su objetivo principal es alimentar un amplio debate sobre políticas que deben aplicarse en el futuro.

 

La  necesidad  de este debate esta motivada por una triple convicción:

-          El destino de nuestro país esta entre nuestras manos.

-          Las virtudes del debate público basado en la argumentación sólida y en el diálogo constructivo.

-          Sólo la práctica democrática consolidada puede conducir nuestro país hacia el éxito.

 

Se trata de un proyecto futurista que ha movilizado un centenar de expertos. Su concepto federador es               “El desarrollo humano”. El  mensaje fundamental del informe es afirmar que, con el retroceso que confiere la reflexión sobre medio siglo de desarrollo humano, Marruecos de hoy, con sus éxitos revindicados y sus fracasos asumidos, puede tomar con toda serenidad y confianza las vías prometedoras de su progreso.

 

Desarrollo y productos del Proyecto:

 

Puesto en marcha desde diciembre de 2003, el proceso de elaboración de este informe final ha sido posible gracias a un Comité Director encargado del proyecto y de una Comisión Científica encargada  de aspectos científicos y metodológicos. Para empezar, diez grupos de trabajo compuesto de investigadores, académicos,  universitarios, responsables de la administración y miembros de la sociedad civil marroquíes competentes han sido encargados de estudiar los temas siguientes:

-          Demografía y población

-          Sociedad, familia, mujer y juventud

-          Desarrollo económico y humano

-          Sistema educativo, saber, tecnología e innovación

-          Sistema de sanidad y calidad de vida

-          Acceso a los servicios públicos y consideraciones de espacio

-          Pobreza y factores de exclusión social

-          Marco natural, medio ambiente y territorios

-          Dimensiones culturales, artísticas y espirituales

-          Gerencia y desarrollo participativo

 

Además, otros tres grupos transversales han examinado los siguientes aspectos:

-          Síntesis de la evolución histórica del Marruecos independiente

-          Estudios de las perspectivas del país en el horizonte 2025

-          Investigación de los valores

 

Las conclusiones de los trece grupos de trabajo están sintetizadas en el informe general en forma de grandes mensajes de estudios temáticos y transversales, acompañado de un atlas gráfico y de una cronológica indicativa.

 

Presentación sumaria del informe general

 

El informe intenta integrar y sincronizar las dimensiones políticas, institucionales, sociales, culturales, económicas y medio ambientales del desarrollo humano. Está articulado en torno al “potencial humano” como pueblo y Estado, vida e inteligencia, fuerza de creación de riquezas y por último como recursos y cuadros de desarrollo humano. Además, este informe propone una descripción sinóptica de la situación de Marruecos en 2005 y de los grandes cuestionamientos que lo interpelan y dibuja un escenario de orientación de desarrollo humano del país en el horizonte 2025, ofreciendo una visión alternativa en la esperanza de cambiar las tendencias pesadas y poco propicias al progreso acelerado que Marruecos necesita.

 

Evolución del potencial humano de Marruecos: población, mutaciones sociales y dinamismo cultural

 

A pesar de un pasado a veces tormentoso, el pueblo marroquí ha sido y esta profundamente arraigado en su historia y globalmente abierto y sensible a las exigencias del futuro. La población del país ha sido marcada a la vez por una gran diversidad y una destacada capacidad de integración y de simbiosis.

 

La riqueza del potencial humano del país viene de su fuerte unidad en su gran diversidad. Desde la independencia, el pueblo marroquí se ha ocupado  de combinar el apego a su identidad con una determinación de inscribirse en la modernidad y ocupar el lugar que le corresponde en el mundo contemporáneo. Además, el pueblo ha desarrollado su fuerte personalidad como una gran civilización dotada de su organización política distintiva, en torno a la institución monárquica de rasgos culturales originales y con sus tradiciones sociales propias.

 

La sociedad marroquí ha experimentado grandes mutaciones, ha adoptado o desarrollado nuevos modos de vida, trabajo, consumo y comportamiento. Esta transformación se ha concretizado a través de una sedimentación compleja y no con una simple sustitución o ruptura con el pasado. Más aún, el país vive una transición en donde cohabitan referencial tradicional y valores emergentes de modernidad. Ahora bien, su configuración futura dependerá de su capacidad de renunciar al pasado demasiado conservador y de su fuerza para modernizarse a fondo sin sacrificar su identidad distintiva.

 

El Marruecos independiente ha debido hacer frente a muchos fenómenos que han frenado su desarrollo humano como el crecimiento galopante de la población, la mortalidad infantil y maternal, la esperanza de vida baja, la modificación de la estructura de edades.

 

Pero de aquí al año 2025, el envejecimiento de la población marroquí planteará grandes problemas y retos, de allí la necesidad imperiosa de anticipar y preparar soluciones a largo plazo. Esta descripción del potencial humano de Marruecos en el informe pone también de relieve a la diáspora marroquí como potencial de desarrollo real del país.

 

Sistema político, instituciones y gerencia: Liberación del potencial humano:

 

Desde su independencia, Marruecos ha emprendido el proceso de su desarrollo institucional y político con el objetivo de edificar un Estado moderno y democrático. Esta decisión ha tenido como resultado muchos avances pero también bloqueos más o menos duraderos, bajo efecto de factores internos y externos. El mantenimiento de un equilibrio entre la estabilidad institucional y dinamismo de la oposición, entre seguridad y libertad, entre el reparto de poder y la perennidad de opciones fundamentales del Estado, ha necesitado esfuerzos considerables y reiterados.

 

La llegada de Su Majestad Mohammad VI al Trono ha dado  un gran estímulo a la liberación del potencial humano del país. Además de la decisión de afianzar la democracia con la creación de muchas instituciones en particular las encargadas de derechos humanos, arbitraje, derechos culturales etc. las recomendaciones de la Instancia Ética y Reconciliación ayudarán a clausurar definitivamente con dignidad y coraje el asunto de las violaciones pasadas de derechos humanos, reconciliar ampliamente los marroquíes con su historia reciente, impulsar una gran y motivada participación  en preservación de las realizaciones y por último instaurar irreversiblemente una vida democrática normal.

 

Para lograr este objetivo, el buen gobierno , tanto central como territorial, constituye un gran reto de democratización  y de modernización. Sin embargo, ese buen gobierno sufre de serias carencias, a pesar de progresos puntuales y dispersos. Algunas de esas carencias no son exclusivamente atributos de la Administración, sino también de las empresas, organizaciones políticas, sindicales y civiles, etc.

 

A este respecto, el informe señala que un gran esfuerzo de normalización, formación, nivelación, autorregulación y control queda por hacer para alzar el conjunto de nuestras instituciones políticas, públicas y privados al nivel de buena gerencia de la cual depende la respuesta a grandes retos de nuestro desarrollo.

 

Valoración del potencial humano:

 

Al recabar su independencia, Marruecos ha puesto en marcha un largo proceso de valoración de su potencial humano para mejorar las capacidades de los marroquíes  y aumentar su contribución al progreso del país.

 

 

Acceso a los servicios públicos:

 

El informe concluye que el balance de 50 últimos años, en termino de desarrollo des las capacidades humanas y de acceso a los servicios públicos, esta lejos de ser óptimo debido a disparidades sociales flagrantes. Es sólo durante estos últimos diez años que los programas elegidos para el enderezamiento de esas disparidades han sido lanzados  con resultados apreciables. Además, las experiencias positivas recientes de partenariado entre Estado, municipios, poblaciones y asociaciones de desarrollo local o usuarios de servicios públicos, demuestran la pérdida de tiempo y el sufrimiento que se les puede ahorrar a los ciudadanos.

 

Educación:

 

Si en los años 70 el sistema educativo nacional ha cumplido globalmente su misión, facilitando el acceso de los marroquíes a la educación, en los años 80, ese sistema ha entrado en una larga crisis de consecuencias negativas como el fracaso escolar, la producción de parados etc. Pero, en 1999, la educación  se ha convertido en la primera prioridad del Estado después de la integridad nacional. Sin embargo, hasta hoy, el balance de la aplicación del programa de renovación del sistema educativo esta fuertemente mitigado y la puesta a nivel de la gerencia de dicho sistema y su valoración es una asignatura pendiente.

 

Sanidad, protección social y lucha contra la pobreza:

 

A pesar del progreso notable registrado en el ámbito de la salud de los marroquíes (vacunación contra enfermedades y epidemias), ciertos indicadores de la sanidad infantil y maternal siguen  alarmantes. Generalmente, el acceso a la sanidad sigue siendo desigual. Ahora bien, una estrategia de reorganización, financiación y gestión del sistema de la sanidad pública  se impone con fuerza para  alzarlo a un nivel adecuado capaz de satisfacer las necesidades y exigencias del desarrollo humano.

 

Uno de los ejes de esta estrategia, reside en el seguro médico que ha empezado muy recientemente a funcionar de manera progresiva. Sin embargo, hoy en día, el nivel de protección social es insuficiente y crea serios problemas de viabilidad. También, la pobreza persistente continua a sancionar los esfuerzos de desarrollo del país.

 

Para hacer frente a estos problemas, la Iniciativa Nacional de Desarrollo Humano (INDH)  ha aportado este mismo año un diagnóstico riguroso, una nueva aproximación de soluciones y un amplio programa de lucha contra la pobreza, la exclusión y la precariedad.

 

Movilización del potencial humano:

 

Heredando una pésima situación económica, el Marruecos independiente se empeñó en construir una economía moderna, dotada de instrumentos fiscales, presupuestarios y monetarios, y regulada por una clara normativa. Llegó a crear un tejido de PYMEs y un núcleo duro de grupos privados que se han convertido en locomotora para algunos sectores económicos. Esta marcha permitió realizar notables progresos ( alto nivel de vida global,  consumo y ahorro). Sin embargo la economía marroquí siguió dependiente de las fluctuaciones del sector agrícola y fue incapaz de hacer surgir en otros sectores una clase media emprendedora abierta a reformas y valores de progreso.

 

Toda una serie de factores imbricados explican este débil resultado económico: un entorno macroeconómico inestable con una baja visibilidad un sector agrícola sufriendo de varios frenos, falta de agua, régimen de propiedad de la tierra, exigüidad de la mayoría de las explotaciones y un sector privado preso de fenómenos de concentración, de dificultades de acceso al crédito, molestias administrativas y lentitudes e incertidumbres judiciales. Por último, la economía sufre de la insuficiente adecuación del sistema educativo a sus necesidades, exigüidad del mercado interior, competencia de productos de contrabando y de una economía informal de la cual depende gran parte de la población urbana.

 

Estos últimos años, se inició toda una serie de reformas de orden legislativo, reglamentario, financiero, administrativo, social y educativo para superar estas desventajas. Estas reformas se emprendieron en un espíritu de convergencia y complementariedad. Se trata de aplicarlas con vigor y diligencia con el fin de llegar a una mayor atracción del país para las inversiones exteriores, conseguir un crecimiento significativo en la creación de empresas, hacer entrar el sector informal en los circuitos de intercambios visibles y aprovechar la riqueza que ofrece el desarrollo demográfico del país.

 

Cuatro elementos influyen en este desarrollo: agua, energía, medio ambiente, recursos naturales y marco de vida.

 

Agua: Marruecos seguirá confrontado a una demografía creciente, una sequía estructural, una alza de los niveles de vida y de producción que ejercerán una fuerte presión sobre los recursos hídricos. Esta situación requiere el desarrollo de culturas, modos de regadío y métodos industriales de bajo consumo de este recurso. 

 

A pesar de un escaso consumo de energía, la factura energética de Marruecos pesa excesivamente en la balanza comercial. Es urgente ayudar a un desarrollo de energías renovables, una mayor utilización del gas y un acceso a tecnologías y maquinarias de escaso consumo de energía.

 

En cuanto a recursos naturales y protección de medio ambiente, estos sufren una presión excesiva por parte de las poblaciones rurales y urbanas que se encuentran presas entre las exigencias de satisfacer sus necesaria de necesidades inmediatas y el afán de conservar a largo plazo sus propios intereses y los de la comunidad. Para salir de este ciclo vicioso, es urgente adoptar visiones territoriales y  intersectoriales integradas.

 

Por último, la ausencia de una visión global de adaptación del territorio, que mantenga los equilibrios espaciales e impulse una gestión prospectiva, generó desequilibrios patentes en distribución de riqueza y creación de valor añadido.

 

50 años después: Marruecos a la encrucijada de los caminos

 

Durante sus 50 años de Independencia, Marruecos ha afianzado estructurantes en ámbitos diversificados, relativos a la consolidación de su identidad y su cohesión nacional a través de:

-         un zócalo de identidad, cemento que une la sociedad marroquí en torno a valores modernos de coexistencia pacífica, de carácter social, lingüístico y étnico,

-         una normalización de la vida institucional y política en la cual instituciones legítimas convergen hacia opciones estratégicas claras: la monarquía constitucional, el Islam moderado y tolerante, la opción democrática, los derechos humanos, la condena de la violencia, la economía de mercado

-         un marco administrativo y económico moderno que consagra el derecho a la propiedad privada, la organización del diálogo social y garantiza la estabilidad macroeconómica y la solidez del sector financiero.

 

A pesar de sus innegables progresos, el país permanece atrapado en un subdesarrollo tachado por un bajo índice de desarrollo humano y una evolución mediocre de la renta per cápita. Las desventajas estructurales que frenan su despegue son el resultado de errores de políticas públicas que se hacen sentir en los ámbitos del conocimiento, economía, participación y buen gobierno. De estas debilidades las más obvias son:

-         las persistentes carencias en el acceso al conocimiento, su transmisión y difusión debilitan los resultados de Marruecos en un mundo y una economía globalizados

-         los resultados mitigados de la economía  en la cual un crecimiento débil debido al  retraso de un sector agrícola sujeto a los riesgos climáticos, combinado a un paro persistente, retrasan el desarrollo humano del país y empeora la fractura social.

-         La insuficiente inclusión de amplios segmentos de su población y territorio en el proceso de desarrollo que conoció el país. Esta dicotomía afecta principalmente a la inserción social y económica de los jóvenes y de las mujeres.

-         El modo de gobierno u ejercicio de la autoridad y el liderazgo en desfase con las aspiraciones de los ciudadanos. Los retrasos se manifiestan de manera evidente en ámbitos de justicia, percepción de la corrupción  y en una cultura arraigada de control y orden.

 

Las divergencias con relación a los principios del desarrollo humano.

 

Las problemáticas transversales que se identifican son resultado del modo de aplicación de principios estructurantes del desarrollo humano. Estas problemáticas explican las debilidades que persisten desde la Independencia:

-   La participación. Este planteamiento ha faltado muy a menudo a la concepción y realización de los programas y proyectos de desarrollo.

-    La planificación. Las orientaciones de las políticas de desarrollo respondían a consideraciones coyunturales y de corto plazo, sin tener en cuenta los invariables estructurales que podían actuar a más largo plazo, los riesgos y las oportunidades futuras.

-    La cultura de la evaluación. No este presente ni en el espíritu ni en la práctica de nuestras organizaciones y como consecuencia raramente se ejerce el deber de rendir cuentas a nivel administrativo, político, judicial, electoral,....

 

El país debe superar las necesarias, fértiles y constructivas etapas de transición y balance, y debe trazar su rumbo hacia el futuro. Marruecos se encuentra hoy en día en una encrucijada. Tanto el país como sus ciudadanos deben iniciar una reflexión profunda con el objetivo  de superar los bloqueos actuales y adoptar políticas públicas en las cuales cada uno tiene su papel y lugar.

 

El Marruecos del 2025: Hacia una sociedad de oportunidades, responsabilidad y excelencia

 

Para responder a la pregunta cuál será el Marruecos del 2025 el presente informe parte de una conjetura catástrofe que sería probable si las reformas en curso como, el cumplimiento del proceso democrático y edificación del Estado de Derecho no fuesen llevadas a cabo. Además, el informe ha seleccionado 5 elementos de suma importancia para el desarrollo el país: el agua, la energía, la demografía, el crecimiento económico y la urbanización.

 

Ir hacia 2025: El Marruecos deseable y posible

 

La percepción del futuro deseado se basa en los procesos de cambio observado en nuestro país, así como en las ambiciones legítimas del país. El horizonte deseable es el de una sociedad de oportunidades, de responsabilidad y de excelencia, gozando de un desarrollo acelerado, sostenible y armonioso.

Para edificar tal futuro, el país debe, en primer lugar, romper definitivamente con una serie de males llamados nudos del futuro:

-     Rechazar todas las formas de violación de derechos humanos y de principios democráticos

-     Remediar a la de-escolarización de los niños

-     Frenar la degradación de los recursos naturales

-     Frenar sustancialmente la corrupción y la deficiencia del buen gobierno

-    Acabar con los niveles actuales de mortalidad infantil y maternal

-    Erradicar la vivienda insalubre.

 

Los ejes de acción para concretar este objetivo se basan en orientaciones destinadas a:

 

- Consolidar la normalización política, reforzar la cohesión nacional y mejorar el sistema del buen gobierno. Marruecos debe sentar una práctica política normal en la cual intervienen una mayoría de protagonistas democráticos, y donde la pluralidad de las formaciones políticas se convierte en un pluralismo de proyectos y alternativas para reforzar la opción descentralizadora, como espacio de la práctica democrática, de organización de la proximidad y de participación de los ciudadanos.

 

- Afianzar una economía competitiva, basada en el conocimiento, aprovechando la baza demográfica. Las políticas económicas y sectoriales deberían orientarse hacia objetivos de crecimiento y empleo, integración del país a la economía del conocimiento y la innovación, con una estrategia agresiva de exportación y atracción de las inversiones exteriores.

 

- Ganar la batalla de la urbanización, reorganizar las solidaridades y superar la pobreza. La anticipación y la preparación de los conjuntos urbanos pasan por una verdadera política de la ciudad, más integrada y más inclusiva. La ciudad debe ser lugar estratégico de expresión del cambio, de creación de riqueza y en un espacio de exclusión de la pobreza.

 

- Aprovechar las oportunidades de la apertura, superar sus amenazas e ir hacia nuevas lógicas de planteamiento regional. Marruecos debería colocarse como protagonista regional inevitable en el proyecto de edificación de una zona de paz, estabilidad y prosperidad en el Mediterráneo y llevar a cabo una diversificación de sus opciones estratégicas compatibles con la geopolítica actual.

 

Finalmente el informe considera que las apuestas del futuro son fundamentalmente las de la juventud marroquí. A ella incumbirá el renacimiento del país y su desarrollo y es ella quien debe soñar el Marruecos de mañana y construirlo. Para eso, los jóvenes deben afirmarse como protagonistas inevitables del desarrollo y objetivo prioritario de las políticas públicas. El informe concluye apoyando la idea según la cual todos los marroquíes deben tener hoy confianza en el futuro de su país y en su propia capacidad de participar en un proceso de desarrollo y progreso, para que el sueño del Marruecos deseable corresponda al Marruecos posible.