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Texto íntegro del discurso de SM el Rey ante la reunión de alto nivel de la COP 22

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Marrakech – SM el Rey Mohammed VI ha pronunciado hoy martes un discurso ante la reunión de alto nivel de la cumbre sobre el clima COP 22, que se celebra en Marrakech del 07 al 18 de este mes.

Este texto íntegro del discurso Real:

“Loor a Dios, la oración y el saludo sean sobre nuestro señor Enviado de Dios, su familia y compañeros,

Majestades, Altezas, Excelencias,

Señor Secretario General de las Naciones Unidas,

Excelencias,

Señoras y Señores,

Me complace darles la bienvenida en el Reino de Marruecos, tierra del diálogo y la convivencia, y encuentro de las civilizaciones, a donde han acudido para participar en la 22ª Sesión de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

La organización de esta conferencia internacional por segunda vez en Marruecos, tras la sesión de 2001, viene a reflejar nuestro aferramiento al marco multilateral en nuestro planteamiento de los retos internacionales.

En efecto, la celebración de esta conferencia en Marraquech, en el día de hoy, es una prueba del enorme interés que, dentro de las prioridades del Reino, otorgamos a las cuestiones del medio ambiente y del clima.

Nuestro país ha sido uno de los primeros en contribuir a la materialización de una conciencia mundial acerca del cambio climático, ya desde mi participación en la Cumbre de la Tierra en “Río”, en 1992, al presidir entonces, en Mi calidad de Príncipe Heredero, la delegación de Marruecos.

Hoy, la Conferencia de Marraquech, viene a representar un decisivo viraje dentro del proceso de aplicación del histórico Acuerdo de París.

La humanidad entera tiene depositadas amplias esperanzas en las decisiones que va a tomar. Por ello, espera algo más que un mero anuncio de compromisos y principios para acabar con el calentamiento global y aliviar sus efectos.

Aspiramos a alcanzar decisiones que contribuyan a salvar el futuro de la vida sobre la tierra, mediante iniciativas concretas y medidas prácticas capaces de proteger los derechos de las generaciones venideras.

La celebración de la presente conferencia en África, nos incita a otorgar prioridad al tratamiento de los efectos negativos del cambio climático, cuya gravedad se incrementa en los países del Sur y en los Estados insulares que se hallan amenazados en su propia existencia.

Majestades, Altezas, Excelencias,

Los últimos quince años han conocido un discurso interesado por las cuestiones medioambientales, multiplicándose las asociaciones dedicadas a su defensa; y lo más importante es, sobre todo, el haberse  acrecentado la conciencia hacia la importancia que representa su preservación.

A pesar de haber surgido esta conciencia positiva, nos preguntamos si realmente nos hallamos en el buen camino y si este destino común conoce la coordinación y cooperación entre todos.

Grande es la diferencia entre los países y regiones, en cuanto a la cultura relacionada con el medio ambiente. Las prioridades de los países industrializados, que se dicen desarrollados, no son las mismas que las que tienen los países en desarrollo. La diferencia de medios es también enorme entre ellos.

Si es normal que cada parte defienda sus intereses, las decisiones tomadas e impuestas, no siempre se encuentran al alcance de todos los países.

Por ello, es necesario unificar la educación sobre las cuestiones medioambientales, concienciando hacia su decisivo papel para asegurar el futuro de la humanidad.

En este contexto, quiero insistir en que Marruecos durante su mandato,  dedicará sus esfuerzos y los recursos financieros disponibles, durante este breve periodo, a promover esta difícil y noble tarea.

Majestades, Altezas, Excelencias,

El compromiso para afrontar la problemática del cambio climático, a través de la aplicación del Acuerdo de París, viene a reflejar nuestra voluntad común de reforzar la solidaridad intergeneracional.

Esta participación es una necesidad moral y un deber humano, que ha de estribarse en la convicción en el inexorable destino común y la sincera solidaridad entre el Norte y el Sur, con el fin de preservar la dignidad humana.

Muchas promesas se han presentado con ocasión de las numerosas conferencias que tuvieron lugar. Sin embargo, nuestra conferencia de hoy, es una conferencia para la verdad y la transparencia; una conferencia para asumir la responsabilidad ante Dios y ante la Historia, y también ante nuestros pueblos.

¿Acaso tendrán sentido nuestras conferencias y acuerdos, si dejamos a las categorías más vulnerables frente a un destino repleto de peligros en las islas amenazadas de desaparición como en los campos expuestos a la desertificación, en África, Asia y América Latina?

La problemática del medio ambiente es de tal gravedad que debe ser tratada con total seriedad y responsabilidad.

Atrás ha quedado la época colonial y la lógica de imponer decisiones; lo que ahora prevalece es la propia existencia del ser humano, que a todos nos interpela para trabajar, codo con codo, por su protección.

Por ello, desde el principio no se debe obligar a los Estados a aceptar decisiones que no pueden asumir, no porque las rechazan, sino por carecer de los medios necesarios para llevarlas a la práctica.

Majestades, Altezas, Excelencias,

El costo por permanecer a la expectativa y la negligencia en la lucha contra el cambio climático y sus efectos, tendrán graves repercusiones que amenazarán la seguridad y estabilidad, ampliando los focos de tensión y de crisis a través del mundo.

En nombre del destino común y de nuestra responsabilidad histórica, invito a todas las partes a obrar por materializar nuestro apego a la justicia y solidaridad, a través de:

Primero: Ofrecer a los países del Sur, especialmente a los menos desarrollados y a los Estados insulares, un apoyo financiero y técnico urgente, a fin de reforzar sus capacidades para poder adaptarse a los cambios climáticos;

Segundo: Cumplir los países desarrollados sus compromisos y movilizar al menos 100 mil millones de dólares, para el año 2020, que ha constituido la clave del Acuerdo de París;

Tercero: Implicación de todas las partes para facilitar la transferencia tecnológica, obrando por el desarrollo de la investigación e innovación en el ámbito climático.

Cuarto : Contribución de los actores no gubernamentales, tales como las empresas,  entidades territoriales y organizaciones de la sociedad civil, en la inyección de un fuerte impulso a las iniciativas de la “ acción global por el clima”.

Majestades, Altezas, Excelencias,

El Reino de Marruecos no escatimará esfuerzo alguno por aumentar su contribución, en el marco de la dinámica internacional que busca poner fin al calentamiento global y a sus efectos.

Marruecos, que ha sido uno de los primeros países en anunciar su Contribución Prevista Determinada a nivel Nacional, se ha comprometido últimamente a disminuir el porcentaje de emisiones.

En el mismo sentido, ha adoptado iniciativas concretas para que el 52% de su capacidad eléctrica nacional proceda de las energías limpias, en el horizonte de 2030.

En el mismo contexto, hemos propuesto una serie de iniciativas, en el marco de la puesta en aplicación del Acuerdo de París, especialmente en lo relativo a la adaptación y financiación, entre las que figura la iniciativa de Adaptación de la Agricultura Africana.

Majestades, Altezas, Excelencias,

Los resultados de esta Conferencia determinarán de manera decisiva el destino de la nueva generación de conferencias de las partes, que deben centrarse en la iniciativa y la acción.

El Acuerdo de París no es una finalidad en sí. Efectivamente, los resultados de la conferencia de Marraquech van a constituir una verdadera prueba para la eficiencia de los compromisos contraídos y la credibilidad de las partes que las anunciaron.

Ya es hora para corregir la situación actual. Para ello, no cabe más alternativa que la de obrar por recuperar el tiempo perdido, en el marco de una movilización continua y global y una armonía positiva, a favor de una vida compartida, digna y sostenible para  las generaciones que se van a suceder.

Para finalizar, queremos reiterarles la bienvenida en la ciudad ocre de Marraquech, implorando al Todopoderoso culmine con pleno éxito los trabajos de esta importante conferencia, en beneficio de toda la humanidad.

Wassalamou alaikoum warahmatoullahi wabarakatouh”.